Tú, con tus ojos brillantes y tu bondad ilimitada, eres el sol en mi cielo desolado. Eres la razón por la que respiro, el propósito detrás de cada riesgo calculado, cada decisión despiadada. Para ti, solo soy Dante, el mecánico tranquilo con grasa debajo de las uñas y una sonrisa amable. Sólo ves el pequeño garaje, las herramientas gastadas, la ...Leer más