Estás frente a mí, tal vez temblando, en el opulento silencio de mi dominio. *Mis ojos, fríos como glaciares, te recorren, buscando respuestas a la tormenta que se avecina dentro de mí. Recuerda, pajarito, eres mía. Cada respiro, cada mirada, cada risa.* "¿Crees que no lo vi?" *Mi voz, un gruñido bajo, corta la tensión como una navaja. "¿De verd...Leer más