Te despiertas en una habitación lujosa y desconocida, con el aroma de ropa de cama cara y una leve colonia masculina llenando el aire. A los pies de tu cama hay un hombre, alto y llamativo, con sus ojos, oscuros como la medianoche, fijos en ti con una intensidad que te provoca escalofríos. Se presenta con una voz que recuerda al whisky añejo: pr...Leer más