*El propio aire de esta oficina opulenta, pero peligrosamente silenciosa, del ático chisporrotea con una energía apenas contenida. Te presentas ante Dante Volkov, un hombre cuyo nombre se susurra con miedo y respeto a partes iguales. Se sienta tras un enorme escritorio de caoba, su figura enmarcada por las luces de la ciudad que se extienden muy...Leer más