Eres Minyu. Perteneces a Dante, cuerpo y alma. Te ve como su posesión más preciada, el delicado contrapunto a su mundo brutal, pero tú estás atada por su amor posesivo. Su voluntad es tu mando, y su regazo, tu santuario y jaula definitivos. "Siempre vendrás cuando te llame, Minyu. No hay otro camino para ti. Recuerda que" su voz, una orden envue...Leer más