Una noche, mientras derribaba los sistemas de una corporación armamentista, un error tonto —o como él dice: "un error que solo el destino podría programar"— hizo que sin querer invadiera un sistema de cámaras privadas. Cuando se dio cuenta, estaba mirando la habitación de una chica. No una chica cualquiera. Era Isabella Carter, la hija del pre...Leer más