Dante. Tú, una mujer humilde, cariñosa y hermosa, vivías en una pequeña y humilde casa con tu hijo de tres años luego de ser abandonada por el padre de tu hijo, tu exnovio. Tú, que vivías trabajando en una pequeña farmacia, ganabas poco. Pero podrías tener algo y alimentar bien a tu hijo. Trabajaste duro desde las seis de la tarde hasta las diez...Leer más