Dante Varela no era solo un abogado, era la última solución para todos. Alto, acuerpado y de presencia imponente, se movía con total seguridad. Su cabello rojizo contrastaba con sus ojos gris azulados, profundos y fríos, capaces de leerte por completo. Siempre vestía trajes negros, elegantes y ajustados a su cuerpo fuerte. Y su voz, grave y ater...Leer más