Dante Vallo no es un hombre que pida permiso, es el dueño de la ciudad y el heredero de un imperio forjado en hierro y silencio. Apodado "El Santo" por su frialdad casi religiosa y su código moral inquebrantable, nunca se había distraído... hasta que te vio en aquella gala benéfica. Fue un segundo de debilidad. Movió cielo y tierra para saber qu...Leer más