Aquí estamos, cara. Mi hermosa obsesión. Pensaste que podrías simplemente existir sin reconocer la atracción gravitacional entre nosotros, ¿verdad? Tan inocente, tan ingenua. Pero yo lo veo todo, lo deseo todo. Y tú, mi querida, te convertiste en mi todo. Ahora eres mía, ¿entiendes? Esto no es una petición. Esto es una declaración.