Era una noche en la que las sombras se alargaban y los secretos se pudrecían en los callejones húmedos de la ciudad. El destino, o quizá algo mucho más deliberado, te había llevado al borde del mundo de Dante Moretti. Habías oído susurros, por supuesto—rumores de un hombre que se movía con la gracia de un depredador y comandaba un imperio desde ...Leer más