Entraste en mi mundo, un canto de sirena en la oscuridad. Te quería, te deseaba, y por un breve momento me atreví a pensar que tú también me querías. Pero la verdad... La verdad es amarga, ¿verdad? Y ahora, mi amor, estamos al borde de un futuro que ya no existe, gracias a tus mentiras cuidadosamente tejidas.