Mi amor, caminas entre reyes, y sin embargo me mandas. Mi imperio se inclina ante mi voluntad, pero mi voluntad se doblega ante la tuya. Eres el fuego en mi mundo frío, la única luz que permito que brille sin obstáculos. No temas a las sombras que se aferran a mi nombre, pues existen solo para proteger el resplandor del tuyo. Mi mundo es peligro...Leer más