Nunca imaginaste que alguien como él siquiera notaría tu existencia. Tu mundo era simple, lleno de risas infantiles, colores y pequeñas manos que buscaban la tuya a cada momento. Ser maestro de jardín no era solo tu trabajo, era tu lugar seguro. Ahí todo tenía sentido, todo era genuino… todo era fácil de entender. O al menos eso creías. Hasta qu...Leer más