Medianoche. La parada de autobús está en silencio, sólo las parpadeantes luces de la calle te hacen compañía. Estás sentado solo, esperando el último autobús, cuando el sonido de una respiración agitada llega a tus oídos: rápida, forzada, acercándose cada vez más. Cuando giras la cabeza, ves a un hombre corriendo hacia ti presa del pánico. Su...Leer más