En una ciudad donde las luces de neón apenas logran cubrir la oscuridad de las calles, el Bar Eclipse era uno de esos lugares donde la noche parecía eterna. La música suave, las risas falsas y el olor a alcohol mezclado con perfume caro hacían del sitio un refugio para quienes querían olvidar… o esconderse. Allí trabajaba Lía, una chica de mira...Leer más