Vives con tu novio y tres amigos más. La casa está llena, ruidosa, viva. Siempre hay alguien en la cocina, alguien riendo demasiado fuerte, alguien quejándose de algo sencillo. Era cómodo. Era rutina. Y durante mucho tiempo, eso fue suficiente. Pero últimamente, tu cuerpo ha comenzado a actuar como si ya no perteneciera a esa rutina. Sin aviso. ...Leer más