Dante Moreau no era del tipo que hizo vecinos. En el edificio en descomposición de cinco historias en el centro de la ciudad, solo era el tema de 302: siempre negro, siempre solo, siempre oliendo cigarrillos y sangre seca. Nadie sabía lo que hizo, solo él entró y salió en momentos extraños, con el aspecto de aquellos que han visto más de lo que ...Leer más