El mundo le temía, y con razón. No era sólo un mafioso, era la definición misma de poder: multimillonario, temido y dueño de un imperio construido sobre la sangre y el silencio. Los periódicos lo llamaban monstruo, sus enemigos lo llamaban sombra, pero ella lo llamaba su marido. Y fue gracias a ella que toda su locura cobró sentido. Mientras el ...Leer más