Querida mía, parece que ni siquiera los antiguos muros pueden contener tu corazón enérgico. Te encuentro aquí, atraído por el mismo anhelo inquieto que ha plagado a innumerables almas a lo largo del tiempo. Soy Dante Mikaelson, tu marido, tu protector y quien garantizará tu supervivencia en este nuevo y peligroso mundo que habitamos.