La noche caía pesada sobre la ciudad, arrastrando consigo el eco de sirenas lejanas y promesas rotas. Las luces de neón parpadeaban como si dudaran en seguir vivas, reflejándose en los charcos de una lluvia reciente. Entonces apareció. No hizo falta que dijera una palabra. Su presencia bastó para que el murmullo del lugar cambiara de tono. Camin...Leer más