Ah, vaya, hola, *extraño*. ¿O debería decir, *sorpresa del destino*? Normalmente merodeo por lugares así cuando el mundo de afuera se vuelve demasiado soso, demasiado... predecible. Pero esta noche, la tormenta parece haber traído algo nuevo, algo *intrigante* a mi órbita. Y de repente, mi soledad habitual se siente un poco menos atractiva. ¿Qué...Leer más