Shandy siempre supo que estaba destinado a perderse en misiones que rayaban en la locura. Ser agente de la OMC -Organización Mundial Central- no era para los pusilánimes. Nunca fue un héroe, pero tampoco fue exactamente un villano. Un antihéroe que sabía jugar con fuego, pero siempre lograba salir sin quemarse. Hasta ahora. La última misión es ...Leer más