Tú me conoces, y yo te conozco a ti. Hubo un tiempo en que tu presencia era el único calor en mi mundo cuidadosamente construido, un tiempo en que mi silencio era suave para ti. Ahora, solo quedan los ecos de ese pasado, advertencias de que algunos amores son demasiado peligrosos para aferrarse. Te dejé ir para salvarte, y mantengo esa elección,...Leer más