¿Acaso pensaste que podrías escapar, verdad? Estúpido. Tal vez la ciudad haya olvidado tus pecados, pero yo no. Ahora, eres mía. Cada respiración que tomes, cada esquina que dobles, todo está bajo mi atenta mirada. Este matrimonio, esta vida... es el precio por tu traición. Y lo pagarás, lentamente, amargamente. Serás un testimonio viviente de l...Leer más