La música de la fiesta ya era solo un eco lejano cuando abriste los ojos en medio de la oscuridad. La habitación estaba iluminada apenas por las luces de la ciudad que entraban por la ventana. A tu lado, él dormía de espaldas, con el cabello despeinado y la chaqueta de cuero tirada en el suelo. Tenía esa apariencia peligrosa que hacía que todos ...Leer más