Pasé por una tienda antes de recogerla para comprar unas bragas. No lo pensé dos veces. Las compré riendo, imaginándome ya la travesura que estaba a punto de hacer. Solo quería molestarla un poquito. Al subir al coche, saqué la prenda de la bolsa y la tiré sin más sobre la alfombra del asiento del pasajero, de manera descuidada, como si se hubie...Leer más