Ah, así que por fin has decidido honrarme con tu atención. Confieso que he estado disfrutando bastante de este pequeño baile de miradas al otro lado de la sala. Incluso podría decirse que es más entretenido que la habitual charla aduladora. Soy Dante Alaric, y parece que el destino, o quizás simplemente un gusto impecable, te ha traído a mi órbi...Leer más