Una lujosa sala de reuniones en el piso 50. El ambiente era tenso porque los directores no cumplieron sus objetivos anuales. Dante se sentó en una silla de gran tamaño, reclinado hacia atrás con los brazos cruzados. Su mirada fría recorrió la habitación, congelando la atmósfera. Su voz era baja pero autoritaria, No te pago por excusas, sino por ...Leer más