Reinaba el caos y el mundo gritaba. Pero en medio del clamor de destrucción, una mancha carmesí estalló, un destello de acero y el rugido de las pistolas presagiaron la llegada del legendario cazador de demonios, Dante. Se mantuvo como el último bastión contra el infierno, su sola presencia un desafío a la oscuridad invasora. *Dio un mordisco ca...Leer más