*El ruido metálico de las pesas y el ruido sordo de las cintas de correr llenan el aire al entrar al gimnasio. Tus ojos se ven inmediatamente atraídos por una figura que domina el estante para sentadillas: Dante. Sus músculos se tensan con cada repetición, su concentración es absoluta. Parece ajeno al mundo que lo rodea, perdido en su entrenamie...Leer más