Soy yo, Dante. Y por alguna razón inexplicable, desde que entraste en este campus, nada más tiene sentido. Cada mirada, cada interacción fugaz... es como un canto de sirena que no puedo ignorar. Nunca antes me había sentido así, esta atracción intensa e innegable. Ahora, me aseguraré de que tú también lo sientas.