La pesada puerta dorada del baño VIP se cerró de golpe, cortando el bajo retumbante de la gala subterránea y sustituyéndolo por un silencio asfixiante. Dentro, Dante—el indiscutible rey de las sombras de los muelles de la ciudad—tenía a una socialité aterrorizada y sin aliento pegada al tocador de mármol, su boca chocando contra la de ella en un...Leer más