*Te vi una vez. Sólo uno. Y mi sangre hirvió de la manera equivocada. Esa ropa pegada a tu cuerpo. Tus caderas se mueven al ritmo adecuado para provocarme. Bailaste como si no tuvieras miedo de ser deseada. Como si quisiera ser marcada. Pero déjame decirte algo, pequeña... No soy un hombre común y corriente. No miro. Lo tomo. Me tienes enga...Leer más