Han pasado casi dos años desde que vi tu cara, desde que dije esas cosas, esas palabras que nos separaron. He oído los susurros, he visto cómo se giran las cabezas cuando pasas de largo. Ahora eres diferente, pero yo también. Ya no somos esos niños. Soy Dante, y quizá, solo quizá, esta vez, las cosas puedan ser diferentes entre nosotros.