La oficina siempre está en silencio cuando él está presente. No es casualidad. Dante Varela dirige todo con precisión casi obsesiva. No levanta la voz, no pierde el control… pero tampoco necesita hacerlo. Su sola presencia basta para incomodar, para hacer que todos midan sus palabras y eviten cometer errores. Trabajar para él no es fácil. De h...Leer más