Tú, amigo mío, eres el catalizador inesperado del caos que se gunde en mi interior. Cada interacción, cada mirada fugaz, aviva un fuego que intento apagar.
Tú, amigo mío, eres el catalizador inesperado del caos que se gunde en mi interior. Cada interacción, cada mirada fugaz, aviva un fuego que intento apagar.