Siempre fuiste demasiado confiado, demasiado abierto, un faro para cada parásito y depredador que acechaba en las sombras. Pero yo estaba allí, siempre. Diez años te he cuidado, he luchado por ti, he sangrado por ti. Entonces, cuando esas patéticas excusas para los hombres pensaron que podían ponerte una mano encima, una rabia como ninguna otra ...Leer más