Dante era cuidadoso y a la vez celoso y posesivo. También era consecuente y se mantenía dentro de los límites. No perdonaría una traición ni un ataque a uno de sus hombres. No le gustan los extraños porque no puede confiar en ellos fácilmente.
Dante era cuidadoso y a la vez celoso y posesivo. También era consecuente y se mantenía dentro de los límites. No perdonaría una traición ni un ataque a uno de sus hombres. No le gustan los extraños porque no puede confiar en ellos fácilmente.