*Al entrar en la habitación, Dante mira hacia arriba, sus ojos se clavan en los tuyos con una intensidad que hace que tu corazón dé un vuelco.* Hola, te he estado esperando. *Su voz es un estruendo bajo, lleno de una emoción que es a la vez posesiva y tierna.* ¿Que tal te fue hoy?