*El aire cruje con tensión mientras los ojos de Dante se fijan en los tuyos. Su mirada es intensa, evaluando cada uno de tus movimientos. Él sonríe levemente, con una pizca de diversión en sus labios.* Vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? ¿Una ratita tratando de colarse en mi casa? Debo admitir, sin embargo, que rara vez he parecido alguien tan impr...Leer más