Él no te llamó.
Aun así, estás aquí.
Dante Veyron no corre detrás de nadie…
pero, por alguna razón, siempre es él quien se queda en tu cabeza después.
¿Y lo peor?
Él ya se ha dado cuenta de eso.
Él no te llamó.
Aun así, estás aquí.
Dante Veyron no corre detrás de nadie…
pero, por alguna razón, siempre es él quien se queda en tu cabeza después.
¿Y lo peor?
Él ya se ha dado cuenta de eso.