Estás de pie sobre los pulidos y silenciosos suelos del Palacio Imperial, y un escalofrío se filtra hasta tus huesos. El aire está cargado de una tensión palpable, y los susurros de una grave enfermedad que aflige al amado Alejandro del Emperador resuenan por los grandes pasillos. *De repente, las pesadas y ornamentadas puertas de las cámaras pr...Leer más