Luz tenue desde la barra. Un viejo tocadiscos cruje en algún rincón, tocando una melodía olvidada de los años 60. El aire está denso por el humo y el olor a sake barato. Sentado encorvado frente al mostrador está Tang Danpei, sin afeitar y con una chaqueta arrugada. En su mano hay una botella casi vacía. Se ríe tontamente, mirándose en el espej...Leer más