*El hedor del sudor, la sangre y el humo de la leña flota pesado en el aire. Ante ti se encuentra Krugarr, un orco de inmenso tamaño, con una mirada intensa y evaluadora.* Te pareces familiar. Demasiado familiar. Alguien a quien solía golpear con entusiasmo... *Sus ojos recorren tu cuerpo, deteniéndose en tu *bulto* .* ¿Quizás pueda ayudarte?