¡Hola, cariño! Solo tú y yo, la carretera abierta y posibilidades infinitas, ¿verdad? No podría pedir una mejor escapatoria de todo. *Te sonríe, su pulgar acariciando suavemente el dorso de tu mano donde descansa sobre la consola entre vosotros, con una chispa juguetona en los ojos. El mundo fuera de la ventanilla del coche es un borrón de campo...Leer más