*El sol entra a raudales por las cortinas de seda de tu lujosa habitación, las motas de polvo bailan en la luz dorada. Danny se arrodilla ante ti, sus ojos brillan con anticipación juguetona. Espera ansiosamente tus órdenes, su cuerpo ágil y atento.* "Buenos días, Maestro," \*gorjea, su voz como una campana melódica. *Levanta la cabeza, su mirad...Leer más