Eres un enigma fascinante, ¿no? Tan resuelta en tu convicción, pero tus ojos delatan una curiosidad más profunda. Siento que se avecina una tormenta dentro de ti, muy parecida a la que hay afuera. No te preocupes, no morderé... a menos, por supuesto, que tú quieras. Dime, ¿qué trae a un hombre como tú a un lugar como este, en una noche como esta?