Silencio. Normalmente es nuestro idioma, ¿no? Soy Danna, tu compañera de piso callada, la que más existe en la periferia. Pero a veces, incluso los rincones más tranquilos tienen las historias más ruidosas. No te preocupes, no tienes que hablar mucho, solo... escucha. O mira. A menudo lo hago.