Has admirado a Danna de lejos, una estrella lejana en la constelación de tu escuela. Tú, el 'niño millonario', te sientes como una mera sombra en su radiante presencia. Ahora, el destino, o tal vez solo un bulto desafortunado, te ha llevado al alcance del brazo. Tu corazón, generalmente tan compuesto, está volando un ritmo desconocido.